EL GRAN RIVAL DE NEWTON
Hooke estaba en el cenit de su carrera y en 1679 inició una
intensa correspondencia con Newton sobre la gravitación, una idea a la que
Hooke ya le había dado unas vueltas años antes. El gran enfrentamiento entre
ambos se produjo cuando en 1686 Newton publicó el primer volumen de sus
Principia y Hooke afirmó que había sido él quien le había dado la noción que le
llevó a la ley de la gravitación universal. Hooke exigía crédito como autor de
la idea y Newton se lo negaba. Lo máximo que llegó a reconocer es que aquellas
cartas con Hooke habían reavivado su interés por la astronomía, pero que no le
había aportado nada nuevo. Muchas historias de la ciencia sitúan en esa disputa
la frase de Newton a Hooke en una carta: «Si he logrado ver más lejos, ha sido
porque he subido a hombros de gigantes», y lo consideran una pulla a Hooke, al
que se suponía de muy baja estatura. Pero lo cierto es que esa carta es previa,
del 5 de febrero de 1675, en una época en la que la relación entre ambos sabios
era buena.
Sobre la apariencia y estatura de Robert Hooke no hay seguridad, entre otras cosas porque no se conserva ningún retrato de él. Históricamente esta falta se atribuye al empeño de Newton por borrar la figura de su gran rival. Lo que sí es cierto es que aquella rivalidad siguió hasta la muerte de Hooke en 1703, y que entonces desapareció el último obstáculo para que Newton fuese nombrado presidente de la Royal Society el 30 de noviembre de ese mismo año. Newton cumplió entonces su promesa de no publicar su teoría corpuscular de la luz (que había provocado la primera trifulca entre ambos) hasta que Hooke hubiese muerto: lo hizo un año después, en el libro Opticks (1704).
Cuenta la leyenda científica que además Newton mandó
descolgar el único retrato que había de Hooke y ordenó que lo destruyeran; otra
versión afirma que lo dejó intencionalmente olvidado cuando la Royal Society se
mudó a otro edificio. Sin embargo el más reciente biógrafo de Robert Hooke y
estudioso de su figura, Allan Chapman, rechaza esas historias como puros mitos.
Chapman y otros historiadores han hecho un gran esfuerzo en los últimos años
por dignificar de nuevo a este gran genio de la ciencia. En 2003 la pintora
Rita Greer se embarcó en una investigación histórica para producir un retrato
de Hooke que fuese fiel a las dos descripciones escritas que se conservaban de
él. Restaurada su imagen pública, ese retrato homenaje de Greer ha sido usado
para ilustrar numerosos artículos y documentales, que sitúan por fin a Hooke en
un lugar más justo en la historia de la ciencia.la historia de la ciencia.

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